Vamos al grano: si estás pensando en visitar Toronto y te preguntas si merece la pena pagar por subir a la famosa Torre CN, este artículo es para ti. No te voy a vender humo ni repetir lo mismo que lees por ahí. Te voy a contar lo que de verdad importa, sin rodeos y con toda la honestidad brutal que se merece la experiencia.
La Torre CN: ¿el mejor mirador o una trampa para turistas?
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Situada en el centro de Toronto, la Torre CN fue durante años la estructura más alta del mundo. Así que sí, el dato impone. Más de 553 metros de altura que prometen la mejor vista panorámica de la ciudad. ¿Es cierto? Sí. Pero también hay matices.
El ascensor (de esos rápidos que hacen que se te muevan las tripas) te lleva en segundos hasta el mirador principal. Y sí, lo que ves desde arriba es impresionante: el horizonte abierto del lago Ontario, los rascacielos, las calles llenas de vida… todo eso está ahí. Pero claro, como suele pasar con este tipo de atracciones, también está lo otro: las colas, el gentío que saca mil selfies por minuto y el precio de la entrada, que no es precisamente una ganga.
¿Vale la pena pagar la entrada? Depende de lo que busques
La entrada general ronda los 40 dólares. Y si quieres subir hasta el SkyPod –la parte más alta– súmale unos 15 más. Ya que estamos, puedes lanzarte a la aventura extrema y probar el EdgeWalk: caminar por fuera, atado con arneses, a 356 metros de altura. Pero eso es otro nivel, y también otro precio (tirando a caro).
Entonces, ¿lo pagas o no? Aquí va la respuesta sincera: si es tu primera vez en Toronto y te flipan las vistas impresionantes, sí, sube. Una vez en la vida está bien. Tiene su magia, sobre todo al atardecer. Pero si ya has estado o si te lo estás pensando porque el presupuesto no te da para todo, igual prefieres gastarte ese dinero en algo más sabroso (como un menú con vino en el Distillery District, por ejemplo).
Además, hay alternativas. Como subir a uno de los sky bars de la ciudad, donde tomarte una copa con una vista similar te puede salir incluso más barato. No es lo mismo, pero tampoco está mal.
Una experiencia que no se olvida fácilmente
Subir a la Torre CN es una de esas experiencias que se te quedan grabadas. No por lo que ves, sino por cómo te sientes ahí arriba. A mitad de camino entre una postal de lujo y una película futurista. Da igual si hay nubes, si hace viento o si te tiemblan un poco las rodillas. Es un sitio que impacta.
Además, el suelo de cristal no es apto para cardíacos. Ves la ciudad bajo tus pies como si flotaras en el aire. Algunos lo prueban por curiosidad. Otros, directamente, ni se acercan (spoiler: yo fui de esos).
Pero ya que estamos, no me enrollo más. Aquí tienes un vídeo que te enseña la experiencia completa de subir a la Torre CN, para que te hagas tú tu propia idea sin moverte de casa:
¿Y ahora qué?
Si estás en Toronto o estás planeando el viaje, aquí tienes mi consejo: haz tu lista, decide lo que de verdad te apetece y no vayas sólo porque sí. Porque alguien dijo que había que hacerlo. Ve si te llama. No vayas si sólo lo haces por tachar casillas. La ciudad tiene mucho más que ofrecer.
Y si vives aquí, o vuelves de nuevo, te reto: descubre Toronto más allá del skyline. Puedes dejarte caer por sitios menos turísticos, y vivir la ciudad a ras de suelo, que es como de verdad late.
¿Te quedas con dudas? ¿Quieres que te recomiende otros sitios desde los que ver Toronto sin dejarte un dineral? Pues ponte en contacto conmigo, que me conozco esta ciudad como la palma de mi mano. Esta web está hecha para gente como tú, que no se lo cree todo y que busca planes de verdad. No poses, ni filtros. Toronto desde sus entrañas.