Viajar solo tampoco es la épica que venden en Instagram. Nadie te lo cuenta bien. Que si el crecimiento personal, que si el descubrimiento interior, que si el silencio que habla. Ya. Lo que no dicen es que **mires donde mires, no hay nadie que te devuelva la mirada**. Ni para bien ni para mal. Ni te aplauden ni te frenan.
Caminar por aeropuertos con una mochila a la espalda y un corazón un poco suelto tiene su aquel. A uno le da todo el aire, pero también le salen todas las grietas. Porque, déjame que te diga algo: **ser unaccompanied traveller no siempre es sinónimo de libertad salvaje**, a veces también es una elección sin más opciones.
Las ciudades no se ven igual cuando no hay con quién compartir el café
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Se hace la foto del café humeante, con el fondo de una plaza bonita y el sol bañando las fachadas como en una postal. Todo aparenta perfección. Pero ahí, en ese encuadre perfecto, falta una cosa: el gesto cómplice del que se sienta enfrente, **el comentario bobo que te hace reír más de la cuenta**, el debate absurdo sobre si ese croissant está tan rico como parece.
Ser unaccompanied significa que el café lo tomas tú y tu voz interna. **Y tu voz interna muchas veces no soporta el silencio.**
En sitios como Lonely Planet te proponen rutas solitarias maravillosas. Y claro, hay lugares que sí, que el silencio los hace más intensos. Pero luego llegas a ese templo remoto, ese sendero que nadie pisa, ese mar que no se acaba nunca… y no tienes a quién mirar para decirle: “mira eso, joder, mira eso”.
No le debemos explicaciones a nadie, pero tampoco tenemos con quién planear nada
Libertad. Eso repiten muchos. “No dependes de nadie, vas cuando quieres, haces lo que te da la gana, no das cuentas.” Y sí, esa parte es cierta. Pero el precio es alto: **el plan te lo comes tú solo, y la soledad no siempre tiene buen sabor**.
¿Has probado a perderte en una ciudad donde nadie habla tu idioma y ya te has cansado de hablar contigo mismo? ¿Has sentido esa mezcla de euforia y soledad cuando todo es nuevo pero nada es compartido?
Hay días de gloria, claro que sí. Pero también hay otros tantos donde te comerías un simple “¿qué tal la caminata de hoy?” como si fuera caviar.
Un vídeo que entiende lo que te digo
Pocas veces lo visual dice más que las palabras. Pero este vídeo de YouTube lo cuenta sin decir casi nada. Lo dejo aquí, insertado, para que lo puedas ver sin salir de esta página:
Ahí lo tienes. **Unaccompanied puede ser épico… pero también duele un poquito.**
Viajando porque quedarse quieto también duele
Muchos de los que viajamos solos lo hacemos porque parar también da vértigo. Algunos pierden a alguien, otros simplemente se despiden sin saber muy bien por qué. El caso es que hay algo detrás de esa decisión de coger una mochila y tirar para delante. Y no, no es solo amor por la aventura.
Es necesidad. Es impulso. Es intentar encontrar en el camino lo que en casa se ha perdido. Es **rebuscar en otros paisajes una versión más limpia del alma**.
Pero ojo, no es todo pena. También hay momentos brillantes como bengalas. La sensación de caminar sin rumbo fijo, entrar en un bar solo y que no te importe, pegarse una charla con alguien que no hablarás nunca más. Eso también queda. Es otro tipo de compañía: efímera, puntual, a veces brutalmente honesta.
Si quieres más recursos sobre viajar en solitario, echale un ojo a esta guía de viaje para solitarios moderna.
¿Y tú, cuándo vas a atreverte a perderte un poco?
No todo el mundo tiene que largarse solo. Pero si en algún momento te encuentras en esa frontera rara entre querer huir y no saber hacia dónde… igual eres tú el que necesita andar camino. **Unaccompanied, sí, pero no por castigo. Tal vez por impulso**. Por decir: ahora me toca a mí. Aunque duela. Aunque a veces abrace más el recuerdo que la vida real.
Y si eres de los que se está planteando su primer viaje sin compañía, y crees que necesitas asesoramiento, un empujón real o alguien que al menos haya pasado por ahí para contártelo sin filtros, **escríbeme. Forma parte de tu historia.**
Porque hay caminos que no deben andarse del todo solos, aunque los empieces así.
Pide tu primera consulta gratuita y te acompaño a preparar ese viaje que empieza dentro, aunque luego tengas que subirte a un avión.
viajes@mentedeviaje.com